Necesitamos abolir ICE. Como su representante en el Congreso, lucharé para eliminar el presupuesto de ICE, recuperar los billones de dolares que Trump ha regalado a su fuerza paramilitar y transferir cualquier función legítima de seguridad pública a agencias con supervisión real.
Mientras tanto, me enfrentaré de forma clara, firme y constante a la maquinaria de deportación de ICE en las calles de Corona, Elmhurst, Flushing y en cualquier lugar donde las familias vivan con miedo. Entonces es crítico apoyar a los grupos de ayuda mutua, redes de alerta y organizaciones comunitarias que ya están haciendo este trabajo sin los recursos y la atención que puede aportar un miembro del Congreso.
Abolir ICE no es suficiente. Necesitamos procesar a los agentes y a sus líderes que llevaron a cabo redadas ilegales, atacaron a nuestros vecinos y mataron a personas en nuestras calles. Necesitamos hacerles responsables por esta violencia y caos.
ICE existe porque el Congreso no ha aprobado una verdadera reforma migratoria en más de una generación. Necesitamos vías claras y legales hacia la ciudadanía para estudiantes, trabajadores temporales, personas que huyen de la violencia y familias indocumentadas. En algún momento histórico, todos eramos llegadas recientes a los Estados Unidos. Debemos proteger la promesa fundamental que este país ofrece: un hogar y un futuro a cualquier persona dispuesta a vivir y trabajar con honestidad.